¡Ya no soy un niño!

Seguimos adaptándonos al día a día de la vuelta al trabajo y a la rutina, sustituyendo la interesante novela por los informes de la oficina, y  el agradable sonido de la brisa del mar por el ruido infernal de los atascos. La verdad, es que no resulta muy alentador. A nuestros hijos también les cuesta retomar los estudios y volver a madrugar. Una inyección de motivación remodelando su dormitorio puede ser un gran estímulo y todo un reto.

Al regresar del veraneo, sin apenas darnos cuenta, el "niño" ha pasado a ser un "adolescente", y su dormitorio pide a gritos un cambio, un toque de personalidad que se identifique con su joven identidad. 

 

 

 

 

 

 

Para comenzar, he optado por colocar sobre el frontal de la cama, un gran lienzo que rememora un verano de surf, y junto a este un collage con las fotos de las vacaciones practicando este deporte. ¡Una mezcla perfecta y estimulante para él!

La cama fue escogida por su practicidad y versatilidad, y  por su sencillo uso. Es una litera que se abate de forma independiente, pudiendo dejar una cama abierta y otra cerrada. Cuando se cierran las dos, permite aprovechar mejor el espacio y disponer así de una amplia zona de estudio y de estar.

 

Unas sábanas con una línea cosmopolita, con unos cojines creados a partir de un retal de unas cortinas en desuso, y un par de pufs de estilo desenfadado, crean el ambiente juvenil deseado. 

 

 

 

 

 

La mesa de estudio se ha elegido blanca mate, ya que a la hora de estudiar no produce reflejos y facilita la concentración. Se han de evitar en la mesa los colores estridentes y fuertes  que tenderán a la distracción. Del mismo modo, la elección del color de la pared es de vital importancia. 

Al tratarse de un dormitorio con un espacio destinado al estudio no debemos utilizar colores demasiado atrevidos y alegres, como haríamos en un cuarto de juego. Para esta ocasión hemos elegido un gris perlado y azulado; estos son colores serenos que invitan a la calma y que proporcionen un agradable clima de trabajo. 

La posición de la mesa de trabajo ha de estar preferiblemente orientada hacia  la luz natural para aprovechar esta al máximo. 

En este caso se ha priorizado ganar más metros a la mesa instalándola en la pared de mayor longitud y hemos incluido  una iluminaria orientable que evite la creación de sombras sobre el papel de trabajo.

 

 

 

Recordad que en esta pequeña intervención en el dormitorio, el añadir elementos decorativos no es lo único,  es casi más importante eliminar  “las reminiscencias del pasado”. 

Ha llegado el momento de eliminar ese cuadro de punto de cruz, que al nacer nuestro hijo nos regalaron, y ese peluche con el que dormía de pequeño y que tantos recuerdo nos trae. Es dejar atrás su niñez y pasar a la adolescencia. Es inevitable, tíralo ya y comienza su nueva etapa con él. Es igual que una montaña rusa, trepidante y divertida.

 

                       ¿Te subes?