Entrevista a Ana Hernández - Interiorista de EstudioCeroEspacio y Profesora de IMADDE

 
¿Por qué decidiste estudiar Diseño de Interiores?

Supongo que en realidad siempre lo lleve dentro pero no sabía que aquello que tanto me gustaba hacer, era una profesión. Cuando tenía entre cinco y seis años, tenía un cuaderno donde dibujaba en planta la casa de mis sueños, con todos los detalles, planta baja, primera planta…incluso dibujaba como sería la fachada de la casa y la parte posterior. Hoy en día, cuando miro el cuaderno  todavía me sorprendo de todo lo que ya llevaba innato. Desde los trece o catorce años, mi abuela me guardaba el especial inmobiliario que venía los jueves en el periódico. En la primera página siempre aparecía un planito de distribución de uno de los pisos que se vendían y a mí me encantaba recortarlo, pegarlo en un cuaderno e imaginar los cambios que yo haría en esa casa. A los diecisiete terminando el bachillerato, todavía no sabía que iba a hacer, ninguna de las carreras que conocía acababa de llenarme del todo. Entonces mi madre recibió una pequeña herencia y decidió realizar uno de sus sueños, abrir su propia tienda. Llevaba muchísimos años trabajando de dependiente pero siempre para otros y pensó que era el momento de arriesgar. Para el diseño de la tienda recurrió a un estudio de interiorismo, formado por Carlos Rubio (actual profesor de proyectos de la escuela) y Daniel Sastre (antiguo alumno). Yo estaba indignada porque fuera a pagar a alguien porque hiciera nuestra tienda, con lo que a nosotras nos gustaba decorar y diseñar, pero cuando ellos nos mostraron el proyecto me quedé fascinada con aquellas infografías y lo que habían hecho con nuestro local. Aquel día le dije a mi madre:” Mamá esto es lo que yo quiero hacer, a esto es a lo que me quiero dedicar”. Carlos me puso en contacto con la escuela y hasta hoy.

¿Cómo fue tu paso por la escuela? Cuéntanos una anécdota.

Nunca olvidaré mis años en la escuela, entre siendo una persona y salí siendo alguien completamente distinto y en parte gracias a todo lo que aprendí (no solo académicamente) y a la gente que conocí. Me he divertido muchísimo aunque también hubo épocas muy duras. Lo que más recuerdo es lo bien que lo pasaba con mis compañeras de aquí para allá dando la nota, por los pasillos, de aula en aula, nunca pasamos desapercibidas. Una de las anécdotas más graciosa que recuerdo fue un día en el que mi compañera Sandrita decidió mostrarnos su nuevo baile y se puso a bailar como loca en medio de la clase mientras la grabábamos e intentábamos seguirla. De repente pegamos un salto, alguien estaba justo detrás  y al girarnos, allí estaba el señor Sastre mirándonos sin dar crédito, subimos el video a youtube y estuvimos riéndonos durante días.

Descríbenos tus comienzos.

Mis comienzos y mi presente están muy ligados aún, pues sólo hace un año y algo que me gradué. Al terminar la escuela decidí estudiar un máster de especialización en Escaparatismo y Visual merchandising para complementar mi formación sobre el diseño de locales comerciales y aumentar las posibilidades laborales, porque al fin y al cabo el escaparatismo y el visual también son diseño.  Mientras estudiaba el máster hice algún trabajillo, cosas sueltas que salieron de algún conocido, intentando abrirme camino.

¿A qué te dedicas ahora? Descríbenos cuál es tu metodología de trabajo.

Trabajo en mi propia empresa de diseño e interiorismo, Ceroespacio. Hace unos años mi familia me ofreció el apoyo para comenzar un nuevo proyecto y me animé. Ceroespacio ofrece una metodología de trabajo distinta a lo que habitualmente ofrecen otros estudios de interiorismo. Tenemos más de 30 servicios distintos, de varios precios, algunos de ellos muy económicos para que el cliente pueda ir contratando aquellos que necesite o pueda permitirse. Intentamos romper esa idea de que el diseño es sólo para los ricos, queremos ofrecer nuestros servicios a todos los bolsillos. Estoy realmente muy ilusionada y con muchas ganas de trabajar en ello y sacarlo adelante.

¿Cómo ha evolucionado tu visión del diseño desde tu época de estudiante?

La realidad es que ha evolucionado mucho, porque entré a la escuela sin saber nada de nada y ahora entre donde entre me voy fijando en el diseño, en los materiales… Me acuerdo muchas veces de algunos de mis profesores. Antes para mí el diseño era sólo algo que estudiaba, algo que debíamos conocer, ahora es toda mi vida.

Deja un consejo para los estudiantes.

Que aunque esta carrera en ocasiones  se hace un poco cuesta arriba, por las horas dedicadas a veces sin mucho éxito, las noches sin dormir… si de verdad sienten que es lo que les gusta, luchen. Luchen mucho porque ver tus proyectos terminados después de todo lo que se ha trabajado en ellos es muy gratificante y cuando sales a la calle y esos proyectos se convierten en realidad es algo indescriptible.