Entrevistamos a Maitane San Nicolás, antigua alumna de Imadde y CEO de Coolmood.

De Maitane podríamos decir que es de Bilbao, que es actriz, que es decidida, que es joven y que tiene ganas de emprender y de hacer realidad sus sueños. Uno de ellos era entrar en el mundo del interiorismo, y gracias a Imadde, lo ha hecho realidad. Así nos lo contaba ella misma...

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--P: En primer lugar Maitane, cuéntanos cómo te decides por dedicarte al interiorismo.

 

--R: Pues mira. YO vengo del mundo del dibujo y de la pintura. De hecho, cursé bachillerato artístico. Luego me planteé estudiar Bellas Artes, aunque al final mi actividad laboral desenvocó en el arte dramático, que no tiene nada que ver con este ámbito. Sin embargo, nunca dejé de dibujar o de pintar, porque es algo que me encanta, y llegó un día en el que decidí desarrollar esta faceta, aparte de la de actriz, Pero no quería quedarme solamente en dibujar cuadros, sino hacer algo más. La arquitectura es algo que también me ha llamado siempre la atención. Me gustaba fijarme en cómo estaban construidos los edificios o la estructura de las ciudades que iba visitando. De hecho, estuve viviendo un tiempo en Nueva York, y fue entonces cuando me di cuenta de que la arquitectura me fascinaba más de lo que yo creía. En ese momento, decidí ampliar mi carrera profesional, y tratar de buscar algo que entrelazase la arquitectura y las bellas artes, hasta que descubrí el mundo del interiorismo.

 

--¿P: Y por qué elegiste Imadde para introducirte en este mundillo?

 

--R: Al regresar de Nueva York, empecé a buscar escuelas de interiorismo, y la verdad es que Imadde en principio me dio muchísima confianza por su página web, por lo bien explicado que estaba el curso, además de las facilidades que te dan para realizarlo, y el precio, que no es excesivamente caro dentro de lo que hay actualmente en este sector. Después, cuando ya entré en contacto con Mariángeles y descubrí la escuela por mí misma, comprobé que las opiniones de ex alumnos y todo lo que había leído sobre Imadde era cierto. Carlos está siempre ahí, asesorándote y ayudándote en todo lo que necesites, con una paciencia admirable. En mi caso, yo he estado un año con ellos para acabar mi proyecto, y todas las facilidades que ha puesto Carlos son literalmente increibles.

 

--P: ¿Qué destacarías de tu paso por Imadde?

 

--R: La actitud y la disponibilidad que tiene Carlos es lo que ayuda a la gente como yo, que empezamos totalmente de cero. Yo tenía conocimientos de dibujo, pero había cosas técnicas que desconocía por completo, como por ejemplo SketchUp, el programa con el que trabajamos para realizar nuestros proyectos. Si no eres un experto o no manejas ordenadores, esto es un mundo totalmente nuevo, y yo al principio me veía incapaz. Sin embargo, la motivación de los profesores y su paciencia, hacen que al final consigas cumplir tus propósitos. Ellos también se plantean como un reto el que nosotros lleguemos a buen puerto, por lo que te acompañan en tu camino hasta el final, y de verdad, tengas o no tengas conocimientos previos sobre el tema, te sientes satisfecho porque te dan esa fuerza para confiar en ti. Yo creo que hay otras escuelas que simplemente te dan el curso lectivo, y como decimos en el País Vasco, "hor konpon", es decir, ahí te las arreglas tú. En cambio, en Imadde esto no es así, y además, cuando terminas se preocupan de que tú encuentres un trabajo, se alegran de tus progresos y no pierden el contacto contigo, aunque ya no estés estudiando allí.

 

--P: ¿Qué proyecto final hiciste en el máster Maitane? ¿Tuviste algún problema para abordarlo?

 

--R: La verdad es que en mi promoción se propuso un proyecto de vivienda de 300 metros cuadrados, y yo que solo había estudiado 3 meses y hasta entonces no había trabajado con un programa de ordenador como ese en mi vida, pensé que no iba a poder con ello. Empecé con él, pero luego al poco tiempo se creó un grupo donde se pudo hacer un estudio, un Loft un poquito más pequeño, y una vez más, gracias a las facilidades que pone Carlos, pues ofreció a los que nos sentíamos un poco abrumados con la vivienda de 300 metros cuadrados, la posibilidad de cambiar de proyecto. Ese también fue un paso para ir poco a poco y darme cuenta de que a lo mejor en ese momento un proyecto tan grande no iba a poder realizarlo, pero sí mañana. Y gracias al Estudio, al proyecto del Loft, pues fui capaz de ver resultados. Y sí, son proyectos que son posibles, ya se han llevado a cabo, los ha realizado el propio estudio de Carlos, por lo que son reales y eso motiva para que tú también los hagas y veas que se pueden concretar en algo más que un programa de ordenador.

 

--P: ¿Te ha servido tu paso por Imadde para tu trabajo actual o piensas aplicar esos conocimientos en un futuro?

 

--R: Sí, de hecho, el arte dramático es una carrera muy difícil y de la que no se puede vivir diariamente a no ser que tengas un éxito rotundo, algo que es muy poco común. Por eso es que decidí ampliar horizontes en mi trayectoria profesional. Así las cosas, de todas las opciones que he tenido en mi vida, el interiorismo es la que más me ha gustado y en la que más cómoda me siento. Lo que yo he hecho, es que, como vengo de un ámbito un poco más creativo y la parte actoral está muy ligada a las emociones, siempre también he tenido mucho contacto con la psicología. En este terreno, tuve un encuentro con Elsa Punset, y le expliqué mi situación. Fue ella la que me propuso unificar todo esto, es decir, el interiorismo, la creatividad y la psicología. Entonces he creado una pequeña empresa, o concepto, porque todavía no la he dado de alta como empresa pero estoy en ello, que se llama Coolmood, cuya web es www.coolmood.es, y está dedicada a buscar el bienestar de las personas. Dentro de este nuevo ámbito, se situaría también el interiorismo, además de las emociones y las motivaciones y la asesoría de cuidado físico. Creo que son tres ámbitos en nuestra vida que nos dan una armonía. La decoración o el interiorismo es algo que, pese a ir cobrando valor poco a poco en nuestra sociedad, quizá no lo está tanto como para ser tenido en cuenta en los aspectos cotidianos de la vida diaria como un aspecto motivador que influye en nuestro bienestar.

 

--P: Y volviendo a tu experiencia con Imadde, Maitane, hubo algo que echaras en falta durante el aprendizaje?

 

--R: No, en absoluto. Quizá al principio del todo sí que eché de menos un poco más de lentitud en las explicaciones, porque en un primer momento para mí era mucha información nueva la que estaba recibiendo. Carlos me decía que lo fuera asimilando poco a poco, que luego todo reposa. Y luego pude comprobar que era cierto. Lo que sucede es que todo depende de tu carácter, y yo soy una persona que quiero saber las cosas al instante, y me pongo ansiosa cuando no las entiendo. En realidad, esto me sucedió porque yo desconocía que después la disponibilidad iba a ser la que fue. Tanto es así, que Carlos incluso me ofreció repetir alguna asignatura, pudiendo asistir a las clases nuevamente sin pagar nada más. Hablar de dinero parece que es un poco feo, pero influye, evidentemente. Esto no pasa en otras escuelas. Sinceramente, es un regalo.

 

--P: De la siguiente pregunta me imagino la respuesta, pero te la voy a plantear igualmente por si a alguien todavía le queda alguna duda. ¿Recomendarías estudiar este máster de interiorismo? ¿Por qué?

 

--R: Sí, por supuesto, al cien por cien. Yo valoro mucho la calidad de las personas, su disponibilidad, y el amor con el que la gente hace las cosas. Esta escuela tiene las tres cualidades. También te sientes muy cómodo allí, el centro que han abierto ahora es increíble y precioso. Te sientes muy en familia. Yo, ahora que ya he finalizado las clases, hasta hay veces en que los echo de menos... Aunque a decir verdad, nunca pierdes el contacto con ellos, ni con la mayoría de tus compañeros de promoción.

 

--P: ¿Finalmente Maitane, hay algo más que quieras añadir o resaltar?

 

--R: Bueno, Solamente me gustaría señalar que a mí, una de las cosas que me parece importante en la enseñanza es la motivación, porque muchas veces ocurre que cuando te apasiona algo con mucha intensidad y disfrutas de ello, al meterte a aprender esa disciplina en el apartado técnico, normalmente se te quitan las ganas debido a lo arduo de esa faceta. Y una cosa que tiene Imadde en concreto, es que en ningún momento me ha hecho perder la ilusión por poner en práctica lo que he aprendido, y me ha hecho sentirme capaz de llevarlo a cabo, algo que ya estoy haciendo.